martes, 31 de octubre de 2017

VALORA LO QUE HACES Y CONSEGUIRÁS QUE OTROS TE VALOREN


Luna Azul Ediciones

Cree en tu talento y prepárate para el ascenso


Existe un mal vicio entre algunas personas que aunque desean tener éxito en lo que hacen, no lo consiguen. 

Si analizas el comportamiento y anotas los puntos en común entre quienes no terminan de conseguir buenos resultados, notarás una variante que resalta en ellos.

Puede que sean extremadamente talentosos, que tengan un gran potencial, sin embargo, si no se valoran entonces estarán lejos del éxito. 


Lo difícil está en definir cuáles son los parámetros que indican si te valoras o no, y cómo puedes evitar caer dentro de sus límites.

A continuación te mencionaremos algunos indicadores que podrían acusarte de no valorar lo que haces:


  • Regateas tu trabajo
  • Te niegas a cobrar
  • No pones límites a tus clientes o amigos y sacrificas todo tu tiempo por ellos sin establecer costos
  • No das plazos de pagos


Estos son algunos parámetros y estos te alejan del éxito. Es cierto que tener éxito no siempre es igual a tener dinero, pero el asunto está en que si no le das valor a tu trabajo, solo porque es algo que te gusta hacer, e insistes en hacerlo de gratis y como favores, entonces no alcanzarás a ser reconocido en eso que haces, aunque lo hagas bien.

La gente asocia siempre lo gratis con lo mediocre, o la última opción, o la primera si se trata de algo que no tiene gran importancia. Verás que cuando a ti te interesa que algo salga bien optas por contratar los servicios o comprar los productos que se ofrecen como Premium, y por lo general estos son más costosos pues ofrecen mayor garantía.

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Cuando tú te niegas a darle un valor monetario a lo que haces, estás diciendo que no es tan grandioso y que cualquiera lo puede obtener porque es de fácil acceso pues no es tan valioso.

Si no pones plazo de pago estás enviando el mensaje de que eso que haces no amerita de un pronto pago pues no estás seguro de que funcionará, y prefieres esperar a que tus clientes o amigos comprueben la eficacia o el resultado. Y estos aun comprobándolo no pondrán mayor empeño en pagar, pues tú les has hecho saber, con tu actitud, que no es importante que lo hagan.

Si quieres que otros te valoren, comienza por establecer el valor que tienes tú y lo que haces.

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