martes, 8 de agosto de 2017

ROMPIENDO LAS REGLAS

Luna Azul Ediciones

Este escrito es posible que a muchos les agrade, por ser subversivo, por ser diferente, porque te pide que hagas algo que a muchos les agrada hacer, “romper las reglas”, sin embargo, va más allá de hacerte un “rebelde sin causa” y andar tirando escritos por aquí y por allá, rompiendo reglas ortográficas y gramaticales, haciendo de la novela lo que me venga en gana y del cuento también; la idea del escrito es que antes de “romper las reglas” las conozcas, sepas, dónde va una coma; un acento; un punto y coma; y un punto y aparte.

Debemos aprender a escribir, y eso se hace con la lectura y el hábito de siempre estar escribiendo (que ya lo he dicho en otras ocasiones) debemos aprender qué es un adjetivo, un verbo, un complemento directo y cómo se distinguen, qué palabras harían un pleonasmo y qué es un oxímoron, cuáles son los pronombres personales, cómo juego con las palabras y hasta una que otra palabra rimbombante.

Aprendemos que “las normas se establecen, y hay que conocerlas para poder romperlas”, pero esta es la clave de poder romperlas: “conocerlas”, pues una vez que las conoces entonces la invitación es que te atrevas a romperlas, que de vez en cuando quieras transgredirlas, pero con conocimiento de causa, no “al ahí se va”, como dicen en México, es decir, “a ver qué sale”.

Ya que conoces las normas, escribe de otra forma, prueba otras cosas, sugiérete otros métodos, es posible que te equivoques, muchísimas veces, ¿¡y qué!? Hazlo una y otra vez hasta que puedas pulir tu estilo, tu forma y sobre todo tu ser. En cada “error” aprendes nuevas cosas y formas, pero arriésgate a hacerlo, sin olvidar que conoces las reglas y puedes manejarlas, lo mejor es que seas bueno en eso, y si no se puede, hazte bueno.

Las reglas se rompen cuando se tiene el conocimiento, antes, es complicado que lo hagas, lo que posiblemente harás es establecer normas tuyas, que harán que tus escritos sean más frescos, pues son tuyos y no la réplica de alguien más.

Romper las reglas es un instrumento fenomenal, pero conocerlas es todavía más gratificante, porque sabes hasta donde estirarlas y cuándo romperlas por completo, basta con que aprendas a leer bien, a comprender bien y pronto estarás escribiendo bien, una cosa lleva a la otra, y recuerda que “el hábito hace al maestro”, es decir, practicar, practicar y practicar te hará cada día mejor escritor, no basta con escribir, muchas veces lo hemos dicho, hay que saber hacerlo. Un abrazo.

Luna Azul Ediciones