martes, 20 de junio de 2017

LO SECUNDARIO

Luna Azul Ediciones

Una de las cosas que sucede cuando escribimos y nos va de maravilla, es el gusto por el dinero, la fama y el “éxito”; las regalías pueden ser muy buenas cuando escribes un libro que se vuelve comercial y se compra con facilidad; escribir una novela que guste y les dé a algunos “fama y éxito”, puede ser sensacional, pero cuidado, marearse en un ladrillo puede ser fatal y sobre todo volátil.


Esto es algo secundario, pues las regalías te servirán para mantenerte, pero si eres honesto contigo, escribir, es para la vida.

El aplauso, los autógrafos y las cámaras son ricas y a veces adictivas, pero son traicioneras y muy volubles, se van con el “mejor postor del chisme actual”, así que perder de vista esto te puede dar dolores de cabeza.

Es importante que pongamos en su lugar las primeras cosas y que no nos confundamos con las segundas y terceras que se ven o se presentan en la vida. Aprendemos que la vida es la capacidad de hacer lo que queremos y que nos encanta, y todavía nos pagan por hacerlo; muy diferente a hacer algo simplemente porque hay dinero de por medio, es decir, no importa la pasión, importa que haya dinero. Si hacemos lo segundo al final nos volveremos esclavos de aquello que tanto nos causa escozor y tendremos que “escribir” para ganar plata, terminaremos fastidiados y lo haremos simplemente por eso… “por dinero”. Y ¿dónde dejamos el placer, el gusto y las ganas? Se olvidarán y nos secaremos internamente, lo mejor es aprender a desprendernos. Si nuestros libros nos dan dividendos ¡qué de lujo! Pero no olvidemos que lo hacemos por placer, por el gusto de crear, por la emoción de escribir y no por una cantidad monetaria; sin olvidar lo importante lo secundario tendrá un valor interesante.

Piensa un poco, si todo lo que hacemos lo hacemos porque “tenemos que ganar dinero”, entonces somos seres vacíos y sin chiste, pues tenemos un valor monetario, pero si lo hacemos porque es nuestro deseo y, además, sabemos hacerlo, será una aventura fantástica y jura que eso te traerá ganancias, no solo emocionales, sino económicas.

Cuando ponemos lo importante delante de nosotros, y eso importante es parte de nuestro crecimiento interno, lo secundario cae por sí solo, en su momento y no como necesidad, sino como recompensa, trabajar en lo que nos encanta nos dará fama, dinero y en caso de que no lo haga, de todas maneras, somos exitosos, porque ¿quién dice que una persona con mucho dinero es exitosa? El éxito no se mide por tener, sino por ser, y para ser no se necesita dinero, se necesita seguir apuntando a lo primero y no a lo secundario.

Prepárate, esmérate, pero jamás dejes de hacer lo que te encanta y es lo primordial, por aquello que te puede dar dinero, pero no deja de ser lo secundario.


Luna Azul Ediciones