jueves, 8 de junio de 2017

LOS 5 ELEMENTOS PARA ESCRIBIR UNA OBRA INOLVIDABLE


 LUNA AZUL EDICIONES




Escribir una obra narrativa, en cualquier género, que resulte inolvidable para un lector no es tarea fácil, pero es una meta hacia la que debe correr todo escritor.

         ¿Por qué?

Pensarás que para escribir una obra inolvidable necesitas ser un Cortázar o un Gabriel García Márquez, o en los casos más modernos de nichos actuales una StephenieMeyer o una E.L James. Pues no, tampoco debes ser una J.K Rowling o un Kafka. Sí, sería grandioso que conocieras sus técnicas, sus hábitos, que imitaras la disciplina con la que se dedicaron y dedican al oficio.

Todo eso te ayudaría a escribir mejor, no hay dudas. Sin embargo, existen 5 elementos fundamentales, pueden considerarse generales y universales, que te llevarán a escribir una obra verdaderamente inolvidable. Si logras dominarlos, te convertirás en un alquimista de historias, transformando asuntos cotidianos en narraciones que atraparán la atención de tus lectores y se meterán en sus subconscientes, haciéndolos vivirlas y llevándolos a querer leer más.
A continuación los 5 elementos, y al final podrás descargar un obsequio que hemos preparado para ti:








Si en principio te parece algo ambiguo, espera, porque este inicio es la base de las obras trascendentales. A diferencia de la leyenda de la fuente de la juventud, que Juan Ponce de León escuchó de boca de los indios Caribes y por la cual se impulsó a sumergirse  en ríos, manantiales, arroyos y pantanos de todo Florida, con la intención de disfrutar las bondades que jamás encontró, existen escritores que sí han encontrado la fuente inagotable de las ficciones y han disfrutado de sus bondades.

¿Cuáles son estas bondades?
Narraciones sentidas, con alma, trascendentales, universales; historias con las que los lectores se identifican de tal manera que le hacen eco y la convierten en Bestsellers, en íconos de alguna región, época o sociedad. La empresa que Juan Ponce de León inició a sus 40 años, muchos autores la comenzaron mucho más tarde, y les valió la pena pues lograron consagrarse como escritores reconocidos.
No se necesita un apellido atractivo, un seudónimo cautivador o un eslogan de ventas. Necesitas sumergirte en la fuente de donde emanan las más atractivas historias, y estas pueden ser las más tristes o alegres, melancólicas o esperanzadoras, humorísticas o dramáticas, etc., lo importante es que broten de allí, de ese lugar.
¿Cuál es la fuente?
La fuente, la raíz de toda buena historia, es la experiencia del autor. Sí, cuando anclas tu historia en tu experiencia logras lo que podría decirse vulgarmente: escribir con las tripas.
Sin embargo, ¿quiere decir que en una novela de cien o más páginas deberás transcribir escenas y escenas de tu experiencia? ¡No! Toda gran historia nace de una semilla de la realidad íntima de su autor, alguna experiencia que le marcó, una anécdota escuchada que trastocó su alma; una imagen que le conmovió, o le encendió el furor, una noticia que le impactó de tal forma que le quitó el sueño durante días, etc.










Esto no tiene que ver con persuasión en términos de marketing. Sí, el marketing es importante para el posicionamiento y venta de una obra, pero ese es un tema que te presentaremos en el post del 16 de junio, bajo la autoría de Johana Calderón. Aquí con seducción, me refiero estrictamente al oficio literario. Seas hombre o mujer, como ser humano, tienes cualidades innatas que si logras potenciar, podrías convertirte en un artista de la seducción.

Si quieres conseguir un empleo, te vistes para la ocasión, hablas en tu entrevista con un tono adecuado, formal, combinas el carisma y la seriedad para producir gestos, etc. Lo mismo aplicas, desde una perspectiva distinta, cuando se trata de impresionar al chico o la chica de tus sueños, sin importar si eres adolescente, joven, adulto e incluso anciano, tu forma de hablar cambia cuando te propones conquistar, también tus gestos, te conviertes en alguien distinto.
Es la capacidad que tenemos para ejercer roles, para lograr objetivos y tantas cosas más, podemos transformarnos de acuerdo a la ocasión y todas esas transformaciones resultan en manifestaciones de nuestra personalidad, en suma es nuestra identidad.
¿Qué tiene que ver esto con escribir una obra inolvidable para los lectores?
Mucho, tiene mucho que ver.
Cada temática, cada género, cada semilla que va rumbo a la transformación de una historia, necesita una forma de presentación especial para la ocasión. Necesita vestirse adecuadamente, de tal forma que su apariencia sea armoniosa con el objetivo que se quiere lograr, con lo que se cuenta; necesita modular el tono de su voz, mostrar una gesticulación coherente con lo que dice, con cómo se ve. ¿De qué manera se puede aplicar esto en la obra? La respuesta, aunque sencilla, debe ser comprendida completamente: lo que se cuenta debe ser creíble para el lector.
No te darán un empleo si el empleador no queda convencido de que tienes las cualidades requeridas para el puesto, así como el chico o la chica de tus sueños no te dará el “sí” a menos que demuestres que eres la persona que también ha soñado.

Puedes escribir de un planeta distinto, con leyes contrarias a la de esta realidad, con personajes cuya anatomía no tenga asidero en la nuestra; puedes relatar la idea aparentemente más descabellada del mundo, pero si está enraizada en la fuente, si proviene de ti, de tu experiencia, y si además logras crear un contexto en el que los hechos que relatas en las páginas sean lógicos y hasta deducibles por el lector, entonces felicidades, estarás a un paso de la trascendencia ante los ojos del lector.
¿Podrías creer que es posible que un fulano Gregorio Samsa, que no es más que un empleadito cualquiera, se convierta en una cucaracha? Kafka no solo lo hizo creíble, convirtió su relato en una obra inolvidable, ¿y de qué artificio se valió Kafka? Nos hizo identificarnos con el sufrimiento y la angustia del tal Gregorio Samsa. Y esto nos lleva al siguiente elemento.








Macondo no existía hasta que Gabriel García Márquez se decidió a crearlo. Pero, ¿fue creado de la nada? ¡No! Macondo es el conejo escondido en el compartimiento secreto del sombrero del mago, del artífice, del autor. El mago siempre ha tenido el sombrero y el conejo, y de alguna forma la audiencia lo intuye, sin embargo, el espectáculo con el que acompaña la aparición del conejo es lo que cuenta.

Primero reconoces tu experiencia como la fuente de una obra inolvidable, identificas qué es lo que escribirías con tal pasión que cuidarías cada detalle, luego aplicas el arte de la seducción vistiendo tu historia para la ocasión, después te tocará armar un espectáculo que impresione a tus lectores, y ese espectáculo es la aparición de la realidad construida con cada oración, párrafo y página.
Aunque lo que vas a contar puede ser completamente tuyo, pues surge de ti, y suponiendo que te decidas por un género en el que sea necesario despegar de la realidad conocida, siempre podrás atraer al lector si, dentro de tu narración, incluyes algún artilugio que pueda resultarle familiar, y nada más familiar para todo ser humano que las emociones y los sentimientos, positivos o negativos.
Sigamos con el mismo ejemplo de Macondo. Aunque el lugar no existe, fue forjado sobre la base de Latinoamérica, el autor convirtió en Macondo la forma en la que él vio y sintió su región en la época en que escribió. El realismo mágico es el espectáculo brindado mientras el conejo extraído del sombrero, donde ya estaba Latinoamérica, y tal fue su destreza como prestidigitador que le mereció un Nobel de la Literatura. Así que mira dentro de ti, extrae la semilla de tu historia y práctica hasta que puedas hacer aparecer la realidad de tu obra con la destreza de un mago e impresionar a tus lectores. Para eso, como se ha dicho, deja que los lectores se identifiquen a través de una emoción, un sentimiento, un algo tan humano como universal, dentro de tu narración.







Cada noche el Sultán desposaba una virgen y al día siguiente ordenaba su decapitación. Tres mil mujeres sufrieron el mismo destino. Pero Scheherazade decidió poner fin a tan cruel matanza. ¿De qué forma lo hizo? ¿Armó una rebelión en contra del Sultán? ¿Lo sorprendió una noche y lo asesinó? Pues no, se valió del recurso que también podría salvarte la vida y convertirte en un escritor trascendental. Veamos.

La hija del Gran Visir de Shahriar se ofreció como voluntaria para ser desposada por el sultán sin temor a morir, pues tenía un plan ya elaborado y un arma preparada: la narración. Cuando ya estaba en la cámara real con el Sultán, le pidió que le permitiese despedirse de su hermana, y ella, allí frente al Sultán, le rogó que le contase una historia, un cuento. Scheherazade inició una narración que mantuvo al Sultán despierto toda la noche, quien además no ordenó su decapitación porque ella logró que el amanecer coincidiera con el clímax de su relato. Así transcurrieron mil y una noches hasta el final, para entonces ya el Sultán tiene tres hijos con ella y ya no siente inclinación hacia la costumbre de desposar y decapitar al día siguiente.
Debes cultivar esa virtud, pues será un elemento que hará inolvidable tu obra. Cada amanecer de Scheherazade, equivale al comienzo de un capítulo o escena de tu obra, y cada anochecer al final de cada capítulo o escena. Así como ella, debes mantener al Sultán, al lector, tan interesado que no te decapite, que no abandone la lectura al siguiente día, sino que quiera más, y que al final de la obra haya sufrido alguna transformación, así de sólida debe ser la impresión que has de causar.
La pregunta es ¿cómo causar el efecto Scheherazade en tu obra?

La respuesta es: mudas narrativas. Encerrar una historia dentro de otra, de esa manera cuando cierras una, culminando un ciclo, el lector todavía tendrá interés por descubrir el desenlace de otra. Las mudas puedes ser temporales, espaciales y de nivel de realidad. Es decir, que como narrador puedes meter al lector dentro del recuerdo de un personaje (temporal), donde hay un conflicto por resolver; también puedes desviar su atención hacia otro espacio físico, como otra ciudad, país, etc., dentro de la historia (espacial), donde transcurre otra acción dependiente de la acción central, y al culminarla el lector regresa al espacio principal donde transcurre la obra. Además, puede llevar al lector hacia los laberintos emocionales del personaje, a través del subconsciente, o hacia sus anhelos (nivel de la realidad). Las mudas narrativas alejan tu obra de la monotonía, de lo lineal y lo aburrido. Sobre este tema específico estamos preparando un post que publicaremos próximamente.







De nuevo, no tiene que ver con marketing. No se trata de un precio accesible para que pueda ser adquirido, leído y comentado. Me refiero a que economices la narración. Existe un vicio que es uno de los errores más cometidos por escritores aficionados, que debes evitar a toda costa, y es el exceso de información dentro del texto. Para que entiendas este elemento te voy a poner un ejemplo:

“Elena subió las escaleras, puso su pie izquierdo sobre el primer escalón y rápidamente el derecho sobre el segundo, repitió la acción trece veces hasta llegar al siguiente piso. Allí, con una sonrisa irónica, con las manos en los bolsillos del pantalón y sus ojos fijos en ella, le esperaba Matías. Ella puso su mano izquierda en la cintura de él, quien correspondió el gesto, con su derecha acarició su rostro, él cerró sus ojos y lentamente se acercaron sus labios”.

Ahora imagina que cada párrafo conserve el mismo nivel de descripción, ¿cuántas páginas pasarán para que suceda algo realmente impactante en la historia? ¿Soportará el lector la lectura de tanta información que no lleva a ninguna acción memorable?
Todo lo anterior podría narrarse con sentido de economía, así:
“Elena se encontró con Matías al final de las escaleras. Allí se abrazaron y con un beso sellaron el encuentro”.
Ten sentido de la economía en tu narración, y ofrece a tus lectores más acción.

Esos son los 5 elementos para escribir una obra inolvidable, y como te he dicho al principio, el equipo de Luna Azul Ediciones, ha preparado un obsequio para ti, se trata de una Guía Breve para Crear Historias, escrita por el mexicano Marco Antonio Meza-Flores, quien es articulista colaborador en nuestra web y editor de Canah Editorial, en la que encontrarás 5 pasos adicionales que seguramente te servirán para escribir tu obra.

https://lunazulediciones.com/lp/escribir-obra-exitosa


En nuestro próximo post, Johana Calderon estará desarrollando el Guest Posting, no te lo pierdas el viernes 16 de junio.

Luna Azul Ediciones