jueves, 8 de junio de 2017

AISLADOS

Luna Azul Ediciones

Una de las cosas que nos quitó el chavismo es la facilidad para mantenernos actualizados. Lo pienso cada vez que oigo sobre un nuevo libro, o sobre un adelanto tecnológico que obvio no llegará aquí. Y lo pienso mientras veo una foto que se hizo viral: Gauthir Destenay posando como “primera dama” junto a una comitiva de esposas de los miembros de la OTAN.

Gauthir es esposo del primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, quien es tan abiertamente homosexual que se convirtió en el primer mandatario de la UE con una pareja del mismo sexo. Conviene recordar que hasta 1973 –hace tan solo 44 años– la homosexualidad fue considerada un trastorno mental en el DSM (Manual  Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría). Lo que quiere decir que los padres de Xavier, quien curiosamente nació justo en ese año, crecieron en un mundo en el que ser homosexual era visto como una enfermedad. Pero ahora, más que alertar a los psiquiatras, la foto de Gauthir en el castillo de Real de Laeken al lado de Briggitte Macron, Melania Trump, la reina Matilde de Bélgica, entre otras poderosas mujeres, solo resultó divertida. Es que el matrimonio igualitario es uno de los grandes temas de conversación de esta época. En gran parte del mundo se escuchan argumentos a favor y –lamentablemente– todavía muchos en contra. En gran parte del mundo, sí, menos en Venezuela. Porque en este otrora rico país, la mayoría tiene la atención puesta en conseguir comida, medicinas o en no morir a manos del hampa, los colectivos o los “funcionarios de seguridad”. La mayoría piensa en cómo hacer frente a una inflación de tres dígitos, en cómo salir de un gobierno dictatorial. La gran mayoría está demasiado saturada de la palabra crisis. Pero eso no es quizá lo que más me preocupa. Lo que más me pesa es que, si no se avispa, la gran mayoría se va a quedar aislada del resto del mundo.

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