martes, 9 de mayo de 2017

NO MÁS TÓXICOS




LUNA AZUL EDICIONES
Si algo resulta difícil en el mundo del escritor (y de muchas otras personas) son la gente tóxica, aquellos que se burlan de ti porque quieres crear algo. Un consejo: “ya no los frecuentes”; ¿por qué digo esto? El cerebro es un motor que con mala fuente de poder no da el máximo que tiene, sólo da rebabas, mientras que, si lo alimentamos con cosas saludables, dará salud en todo lo que hacemos.


Es difícil la tarea de ser escritor, y es mucho más difícil que encontremos seguidores en las personas que se dicen cercanas a nosotros. Por lo regular en este arte nos comparan con “Juanito el de la esquina” y no con Octavio Paz, Jaime Sabines, o Stephen King; siempre la comparación es con alguien desastroso y con poca pinta de creador.
Además, una cosa es tener críticos serios y bien pensados y otra es tener criticones a nuestro lado, gente que no sólo hará pedazos lo que hacemos, sino que no ayudará a reconstruirlos. Que te quede muy claro que un crítico siempre te dirá qué es mejor resolver, y cómo puedes hacerlo, mientras que un criticón sólo señalará lo malo de tu obra, pero jamás te dirá cómo puedes hacerla mejor, si tienes de ese tipo de personas en tu vida, despídete de ellas, por tu bien y tu salud mental.

El trabajo de escribir es arduo, es sinuoso y por lo regular es muy solitario, sin embargo, en esos momentos de sociedad, lo mejor es estar rodeado de gente que crea en lo que haces, y que sí, te haga críticas, pero que te dé soluciones, porque eso te hará crecer como escritor y como ser humano.
Tener a estos personajes en tu vida es enriquecedor, pero tener a los criticones no sólo empobrece, sino que enferma.

Haz una lista de todos aquellos que dices te apoyan, revísala y comienza a levantar encuesta del por qué te apoyan, no importa que sea simplemente porque eres su amigo, eso importa, pero aquellos que te digan que no te apoyan porque no quieren verte caer, entonces esos no valen la pena, porque en realidad los que te vean caer si son tus amigos estarán ahí contigo, ya sea tirados o buscando la manera de levantarte.

La gente tóxica abunda en el mundo, pues ellos no saben crear, pero sí criticar al que lo hace, y como dije hace un tiempo en una conferencia: “si no vas a ayudar a crear, no estorbes”.

Cuando te inscribes en el universo del escritor, debes también aprender a dejar atrás todo aquello y aquellos que no ayudan, sino al contrario, estorban, y aunque sea doloroso aprender a dejarlos ir, porque eso será mucho más beneficioso para tu empresa, y tu vida, así que te invito a que les llames a los tóxicos y les digas con todo el amor que tienes “gracias por tu amistad”, pero ya no la quiero.
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