lunes, 10 de abril de 2017

¿LIBRO DIGITAL CONTRA LIBRO IMPRESO?


LUNA AZUL EDICIONES

Aunque suene insólito, al menos para algunos, muchos continúan viendo el mundo y todo en dos tonos. O es blanco o es negro. No tienen percepción de los grises. La vida puede ser cualquier cosa menos absoluta. Cada palabra tiene múltiples interpretaciones. Cada evento tiene más de un solo origen. Nos haría bien asumir con profundidad y conciencia una actitud más pluralista en todos los sentidos.


Sin embargo, hoy no pretendo dar una charla filosófica, aunque no estaría mal que nos educásemos en estos temas para aplicarlos en todas las áreas de nuestras vidas, en especial en el emprendimiento.

La vida es colorida. Desde hace algún tiempo la presencia del libro digital se ha profundizado. Cada vez son más los usuarios que se meten en “la moda del ebook”, tanto consumidores como productores. Lectores como escritores. Esto es positivo, lo negativo es que en medio de esta evolución del contexto editorial, hay quienes asumen una actitud absolutista arremetiendo contra una u otra preferencia. Hay quienes se plantan en la certeza de que el libro impreso terminará desapareciendo, reproducen discursos aprendidos, condenando a quienes atentan contra la naturaleza por hacer uso del papel. La naturaleza siempre recibirá atentado, ¿no es mejor que estos produzcan por lo menos conciencia y cultura? Allí dejo la pregunta al aire.

Por otra parte, están los que asumen la posición ortodoxa, y vociferan que el libro digital no prosperará, no permanecerá, que solo es una moda pasajera y se aferran a la tradición de sostener el libro entre sus manos, de disfrutar el aroma del papel, viendo el producto digital como una aberración editorial.

Ambas posturas absolutistas me parecen ridículas. Yo disfruto de un buen libro en cualquiera de estas dos versiones. A veces lo prefiero digital y en ocasiones impreso. Lo mismo con la forma de publicación. Tengo libros impresos que me han publicado, y tengo títulos publicados en formato digital, también he “cometido” mis autopublicaciones.

No hay que ser rígidos. El libro digital no pelea en contra del impreso, ambos son cómplices en el empeño de hacer eterna la palabra.
LUNA AZUL EDICIONES