martes, 24 de enero de 2017

INSPIRACIÓN… SIN PRISA

LUNA AZUL EDICIONES


LUNA AZUL EDICIONESEn esta semana llegaron a mi escritorio dos preguntas interesantes: ¿Siempre estás inspirado? ¿Cómo le haces para no perder la inspiración? Desde el momento que llegaron me inspiré. Sí, posiblemente se lea cómico, pero creo que son preguntas importantes, serias y que están muy ligadas una de la otra. Por eso las contesté así.

1. ¿Siempre estás inspirado?

R: ¡Claro que no! Muchas de las veces, parece, que el casete se me borra, no tengo ideas claras, no tengo inspiración, no tengo ganas de nada, ni de escribir; por más que leo, agarro lápiz y papel, o tomo mi laptop, no se me viene a la cabeza nada, escribo y escribo, pero al final creo que eso no es lo que quiero escribir y lo borro. Las ideas no llegan, salgo, me tomo un café (me encanta el café), observo, analizo y… ¡nada! No se me viene nada a la cabeza, entonces opto por tomar un tiempo para descansar y lo hago, aunque no creas, sí me desespero.


2. ¿Cómo le haces para no perder la inspiración?

LUNA AZUL EDICIONES
R: Posiblemente se lea absurdo, pero, ¡no hago nada! Debemos aprender algo, a veces las rutinas, los deberes, las relaciones, el trabajo, el estrés, la familia, la iglesia (para los que son creyentes), la pareja, los hijos, los padres, etcétera, agobian, ¡SÍ, tal cual! Cuando estamos muy cansados no nos inspiramos y no creamos nada; pues precisamente no podemos pensar, y eso es algo que debemos aprender, a DESCANSAR.

Claro que no siempre estoy inspirado y por supuesto que pierdo el interés, no quiero ni escribir, ni leer, ni hacer. Sé que debo hacerlo pues es parte de lo que me da dinero, pero quiero que sepan algo, “yo hago las cosas por placer, más que por dinero”, me pagan, y cobro bien por lo que hago, pero lo hago porque me encanta, cuando pierdo el encanto, en ese momento pierdo la inspiración y entonces descanso.

Mi novela “Diario de un desahuciado”, tardó más de un año en salir a la luz, por X o Y circunstancias, la dejé por casi siete u ocho meses, los primeros dos meses estuvieron llenos de vida, hice la tercera parte de la novela, pero los siguientes siete u ocho fue “zona muerta”, no había inspiración para escribir, terminé otros libros de investigación y otras cosas, pero la novela estaba ahí, en una carpeta de mi computadora; no toqué esa novela porque no estaba con ánimo, hasta que alguien me animó a seguir escribiéndola y en menos de tres meses la terminé. Lo mejor es que se ha vendido en todo el mundo y es genial, el prólogo es de Gusmar Sosa, parte del staff de “Luna Azul Ediciones”. Creo que los tiempos son exactos, pues si hubiera escrito cualquier cosa sin inspiración y solo por el hecho de “tener que escribirla”, no hubiera salido la belleza que salió; sin embargo, aprendí que en esos siete u ocho meses que según yo no estaba inspirado, observé muchas cosas que se plasmaron en el libro y que fueron al final  resultado de la inspiración.

Así que “sin prisa”, sin correr, no te presiones que la inspiración llegará cuando tenga que hacerlo.

Un abrazo.