miércoles, 21 de diciembre de 2016

APRENDER DE LOS ERRORES

LUNA AZUL EDICIONES

COLUMNA: CREYENDO Y CREANDO

Por: Marco Antonio Meza-Flores
En su columna, Marco habla de la ventaja de equivocarse y cómo ello nutre la escritura del autor que puede ver más allá del amor por su propia obra. Luna Azul Ediciones ofrece sus servicios de corrección, diagramación, y acompañamiento literario. Estos servicios son ideales para que puedas presentar un texto con mucha calidad literaria. Si quieres conocer nuestros servicios haz clic en el siguiente botón.


Aprender de los “errores”, es aprender bien.
Por mucho tiempo he escuchado a bastantes personas que se quejan y se quejan de aquellos “errores” que han cometido, se lamentan de lo que no pudieron hacer, de aquello que no dijeron, y también de aquello que no escribieron.
Uno de los miedos más interesantes que veo en los escritores es “no sé qué escribir”, quiero que sepas algo importante ¡nos pasa a todos! Y nos pasa en muchos momentos de la vida. El problema es que muchos a esto le llaman “error”. La gente piensa que debemos ser constantes, y yo creo que debe ser así, pero cuando la mente se cierra, los bolsillos están vacíos, el hambre llega, es difícil ser constante, es difícil escribir, es difícil crear.
Sin embargo, si nos sentamos un rato y meditamos, la mente se despeja, y comienza a creer y por ende a crear. Sé que escribirlo parece fácil, y también sé que hacerlo es tan complicado; pero quiero decirles, queridos escritores, que no es difícil como se piensa, el problema es que creemos que debemos mantener “felices” a nuestros lectores; sin embargo, esto es falso, debemos mantenernos felices a nosotros mismos, y solo así, podremos mantener a los lectores felices.
Aprendemos de las caídas, una película animada que me encanta es “La familia del futuro”; en esta, el niño inventor viaja al futuro y sin querer conoce a su familia, cuando están en la comida, trata de arreglar un artefacto que mezcla sabores y este se quema, entonces él se dice “tonto, tonto”, sin embargo, no ve la profundidad de su “error” hasta que la familia comienza a aplaudirle y le dice “de los triunfos aprendemos poco, de los errores muchos”, es ahí donde ve que su “error”, no es más que aprendizaje y uno muy bueno.
Aprender es dejarse enseñar, desgraciadamente veo esto poco en escritores nuevos, algunos creen que sus escritos son lo “non plus ultra”, es decir: “lo máximo, de lo máximo” y en realidad es un escrito más, que deambula por los caminos del conocimiento.
Por eso es que te invito a aprender a aprender, a escuchar a tus editores, a entender los contextos, y, sobre todo, de textos. No creas que escribes “la panacea” de la escritura; no quiero decir que no aportas, o que tu libro no sea bueno; que no se entienda eso, quiero decirte que no siempre eres lo máximo y que muchas veces lo tuyo no es tan magistral, sin embargo, eso no es un error, eso es APRENDER.
Los “errores” no son aquellas cosas malas a las que muchos temen, sino por el contrario, son cosas que nos enseñarán por dónde no ir, hacia dónde no dirigirse y sobre todo, cómo no hacer las cosas.
Entrégate a la escritura, aprende, crea, pero sobre todo escucha a aquellos que por años se han entregado a esta hermosa labor que es escribir.
Por lo demás recuerda, “siempre creyendo, siempre creando”.


Pbro. Marco Antonio Meza-Flores