martes, 14 de junio de 2016

ESPACIOS EN BLANCO EN LA NARRACIÓN

Luna Azul Ediciones

COLUMNA: CONSEJOS PARA ESCRITORES, DE HÉCTOR GONZÁLEZ

            La segunda entrega de la Columna Consejos para escritores. En Luna Azul Ediciones creemos en el talento de los escritores emergentes, en la consolidación de una literatura emergente a través del eBook, por eso además de ofrecer nuestros servicios editoriales, hemos incorporado a nuestro blog esta importante columna a cargo del escritor Héctor González, a continuación: Espacios en blanco en la narración.

En su libro Mientras escribo, el afamado escritor estadounidense Stephen King explica la importancia de dejar cabos sueltos alrededor de todo el texto. Muchos escritores caen en el clásico error de establecer un exceso de lógica en sus narraciones. Esto puede estar directamente relacionado con la inseguridad del autor en cuanto a la verosimilitud de la obra, tendiendo a pensar que dejar círculos incompletos podría interpretarse como inexperiencia o falta de calidad. Falso.   

Los silencios significativos son, en realidad, vasos comunicantes entre el autor y el lector. No debe existir la necesidad de explicar detalladamente cada acontecimiento, y así lo entiende el escritor que busca, más allá de «enganchar», forzar al lector al razonamiento y la imaginación. El escribidor debe situarse por encima de la historia y en planos que aporten, precisamente, inverosimilitud a la obra, pues así funciona la propia vida, donde la incertidumbre supera (y por mucho) al número de certezas que creamos tener. Las grandes obras maestras de la literatura abren heridas con el majestuoso enmascaramiento de una interrogante. ¿Qué simboliza aquella inmensa ballena blanca en Moby Dick?, ¿por qué el juez Holden, de la novela Meridiano de sangre, asesina con tanta vehemencia a los niños apaches que encuentra en su camino?, ¿qué ocasiona que Gregorio Samsa amanezca un día convertido en un bicho?, ¿qué motiva al protagonista de American psycho a cometer tantos crímenes sexuales si lleva una vida perfecta?

La ubicación de datos ocultos dentro de la trama fortalece el sentido estético de la obra. Este tipo de elementos suelen aparecer con mayor frecuencia en las historias con una estructura donde el orden lógico del tiempo se ve subyugado por la necesidad del autor en cuanto a búsquedas estéticas. El ruido y la furia, de William Faulkner o La muerte de Carlos Gardel, de António Lobo Antunes son pruebas fehacientes de este tipo de artilugios ficcionales, donde la «verdad» es percibida por el lector con la perspectiva de quien narra, según el tiempo y las experiencias desde donde el protagonista expone su punto de vista, dejando en el aire (o en la oscuridad) datos que deben ser encontrados por el lector en un ejercicio de imaginación propia. Esto que Julio Cortázar llamó «el lector cómplice», cuyo objetivo principal es descolocar al lector frente al texto y hacerlo partícipe.

Si quieres conocer más sobre los espacios en blanco en la narración, no dejes de visitar nuestro blog. Recuerda que en nuestros servicios editoriales a través de la plataforma de Luna Azul Ediciones ofrecemos el acompañamiento literario para ayudarte a desarrollar tu máximo potencial como escritor.