martes, 7 de junio de 2016

CADA ESCRITOR POSEE UN SELLO QUE LE DIFERENCIA DEL RESTO

Luna Azul Ediciones, Consejos, Escritores Venezolanos
CONSEJOS PARA ESCRITORES, DE HÉCTOR GONZALEZ
LUNA AZUL EDICIONES INAUGURA SU COLUMNA A CARGO DEL ESCRITOR VENEZOLANO HÉCTOR GONZÁLEZ
Interesados en que nuestros aliados, clientes, visitas, puedan potenciar sus habilidades, en Luna Azul Ediciones hemos decidido ceder un espacio los días martes al escritor venezolano Héctor González. Autor de novelas publicadas en Venezuela, ganador de la segunda edición del concurso internacional de novela Escritura Creativa, cuya obra ganadora será publicada este año por El Nacional y distribuida en todo el territorio venezolano, también ha recibido mención honorífica en el primer concurso internacional de novela Biblioteca Breve.
            Es un honor tenerlo con nosotros, y a continuación su primer artículo:

CADA ESCRITOR POSEE UN SELLO QUE LE DIFERENCIA DEL RESTO

Todo escritor comienza emulando a sus grandes ídolos. Esto no debe ser un secreto para nadie, y es que a través de determinados ejercicios de estilo, se hace imposible evitar los odiosos parecidos con aquellas lecturas que marcaron nuestro camino.  Hay que recordar que todo escritor es (y será) un incansable lector.

Esta actividad no significa, de ningún modo, que nuestra literatura parta de un plagio [Sic]. Todo lo contrario, cada vez que nos atrevemos a dar continuidad al estilo de algún escritor admirado, fortalecemos nuestra capacidad crítica y comenzamos a percibir la narración original como un ente totalmente ajeno a nosotros. Es allí donde se comienza a concebir una personalidad propia.

Un ejemplo de este ejercicio es mencionado por el escritor portugués António Lobo Antunes, que en el libro de conversaciones editado por la periodista María Luisa Blanco, explica que comenzó su formación copiando a Dickens. Una práctica osada por parte de Lobo Antunes, actualmente reconocido por sus novelas barrocas y distanciadas del canon de la literatura clásica.

Cada escritor posee un sello que le diferencia del resto. Conseguir la «voz propia» puede llevarle a un autor varios intentos no necesariamente fallidos. En este sentido es importante definir lo que se quiere transmitir y cómo se pretende conseguir el objetivo. No es útil arar más hondo de lo que es el terreno, debemos hacernos conscientes de nuestras capacidades (objetivas) antes de comenzar el árido camino hacia un proceso de creación más o menos organizado. Es por esta razón que muchos autores consolidados exponen decálogos o mandamientos con el fin de orientar a la nueva gama de escritores en formación. Estas leyes suelen ser heterogéneas y estar adheridas a la personalidad o carácter de aquellos que la ofrecen, pero no dejan de ser un aporte importante para los escritores.

A continuación, dejamos la lista de mandamientos de dos de los escritores norteamericanos más importantes del siglo XX:

Ernest Hemingway, decálogo del escritor:
  1.      Permanece enamorado
  2.      Esfuérzate en escribir
  3.      Mézclate estrechamente con la vida
  4.      Frecuenta a escritores consagrados
  5.      No pierdas tiempo
  6.      Lee sin tregua
  7.      Escucha música y mira pintura
  8.      No intentes explicarte
  9.      Sigue el impulso de tu corazón
  10.      Calla: la palabra mata el instinto creador 


Henry Miller, mandamientos para escribir una novela:

  1. Trabaja en algo hasta que termines.
  2. No empieces nuevos libros, no agregues material nuevo a Black Spring.
  3. No seas nervioso. Trabaja con calma, alegría, imprudencia o lo que sea que tengas a mano.
  4. Trabaja de acuerdo al Programa, no a tu estado de ánimo. ¡Detente en el momento señalado!
  5. Cuando no puedes crear, no puedes trabajar.
  6. Consolida un poco cada día, en vez de agregar nuevos fertilizantes.
  7. ¡Mantente humano! Visita personas, ve a lugares, bebe si te apetece.
  8. ¡No seas un caballo de tiro! Trabaja únicamente por placer.
  9. Descarta el Programa cuando lo desees —pero vuelve a él al día siguiente. Concéntrate. Afina. Excluye.
  10. Olvida los libros que quieres escribir. Piensa únicamente en el libro que estás escribiendo.
  11. Escribe, antes que nada y siempre. La pintura, la música, los amigos, el cine: todo eso viene después.