lunes, 12 de octubre de 2015

¿Cuántas correcciones necesita mi obra antes de ser publicada?

La meta principal de un autor es publicar, después de que la obra ha sido escrita lo que piensa inmediatamente es en la publicación, que dicha obra vea la luz y sea leída por millones de personas. Pero antes de que eso suceda, la obra debe ser sometida a ciertas acciones que garantizarán la calidad del libro; aunque el autor se disguste o se desespere, estos procesos son necesarios para obtener el éxito.

Después de finalizada la obra, el autor debe realizar su primera lectura completa, es recomendable que esta se haga, por lo menos, una semana después de culminar el texto; esto tiene como finalidad que el mismo autor descanse visual y mentalmente de la historia, permitiéndole encontrar los primeros errores, muchos de estos, relacionados directamente con la narración, ideas que haya dejado inconclusas, replanteamientos de acciones, hechos y cosas por el estilo. De este modo, las siguientes revisiones, que suelen llevarse a cabo por terceras personas, serán más completas y concretas.

El manuscrito lleva una serie diversas de correcciones, un corrector profesional dirá que como mínimo la obra debe ser sometida a dos o tres lecturas, sobre todo si dicho corrector está trabajando con el área del estilo narrativo. Al igual que el escritor, es necesario que el corrector deje pasar varios días entre una lectura y otra, de esta forma se garantiza una mejor calidad en el servicio. Cabe destacar que el autor debe comprender que siempre hay riesgos de que queden errores en la obra; es por esta razón que encontramos varias ediciones de libros a medida que pasa el tiempo, al fin y al cabo, quién lee la obra es un ser humano, es un trabajo de comprensión lectora y al ojo por ciento, porque el autor necesita asegurar que su obra generará empatía con el lector.

Esto significa que la obra se corregirá todas las veces que sean necesaria. El escritor debe mentalizarse en que el terminar de escribir la obra sólo es el primer paso, y existe un camino bastante largo y necesario antes de que esta vea la luz, siempre y cuando su meta sea presentar un trabajo de calidad; independientemente de si trabaja con una editorial o es autopublicado.


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